| Alemania ganó in-extremis a Uruguay 2-3 | ||||
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Los aficionados alemanes y uruguayos pueden estar bien orgullosos de los suyos. El Mundial de ambos ha sido tremendo y la despedida no pudo ser más bonita. Fieles a su estilo, unos con la casta y la entrega y otros con la rapidez y verticalidad, han sido claros merecedores de llegar a este partido. Sólo hay que ponerse el vídeo del encuentro para sacar conclusiones. Ya lo dijo el famoso pulpo en su pronóstico, pero no detalló cómo Muslera tendría una participación trascendental en el resultado. Porque Alemania dominó, trató de imponer sus habilidosas y veloces circulaciones y Uruguay se recompuso cuantas veces hizo falta. Y eso, en un partido de este tipo, es de agradecer. Al gol de Müller respondieron Cavani y Forlán y al decisivo tanto de Khedira todo el equipo. No hubo tiempo pero sí intenciones y sacrificio. Ya lo dijo el famoso pulpo en su pronóstico, pero no detalló cómo Muslera tendría una participación trascendental en el resultado. El meta uruguayo falló en el disparo de Schweinsteiger y su rechace fue a parar a Müller, más listo que nadie, para marcar el primero. Cuando los de Tabarez le dieron la vuelta al choque, el portero de la Celeste volvió a fallar, esta vez en una salida, y Alemania regresó el partido. Final cruel Al menos a los uruguayos les quedará el golazo de Forlán (iguala a Villa con cinco goles, al igual que Müller), los detalles de Luis Suárez, el incombustible 'ruso' Pérez o la solidaridad de Fucile. Sólo con la inteligencia y chispa de Müller, la solidez de Schweinsteiger y la imaginación de Özil (auténtico genio) tienen cuerda para rato A los alemanes, siendo realistas, les queda algo más. Sólo con la inteligencia y chispa de Müller, la solidez de Schweinsteiger y la imaginación de Özil (auténtico genio) tienen cuerda para rato. Con todos esos ingredientes y una pizca de descaro, impropio de estas citas, se cocinó el jugoso entrante antes del plato principal. Incluso el último bocado, con el balón al larguero de Forlán en el descuento, supo a gloria. Ésa que da cuando se ve un partido con infinidad de ocasiones, jugadas de calidad y constantes alternativas en el marcador. Ahora sólo queda esperar que la finalísima, entre Holanda y España, nos deje con el mismo sabor de boca que el tercer y cuarto puesto. La tensión será distinta, pero el sueño de ganar garantiza emociones fuertes y un nuevo campeón. |





Alemania y Uruguay se despidieron de este Mundial dejando una imagen inmejorable en un espectacular partido que se llevaron los alemanes con un gol de Khedira en el tramo final del mismo. La cabeza germana pudo con el orgullo Celeste y dejó a los de Löw como el tercer clasificado en este Mundial. Moralmente, Uruguay también lo fue.