| La UEFA ya investiga lo que pasó en Génova | ||||
|
![]() La UEFA confirmó la apertura de una investigación y un procedimiento disciplinario sobre los incidentes ocurridos en el partido Italia-Serbia y las circunstancias que rodearon a los mismos y que llevaron al árbitro a suspender el encuentro después de disputarse sólo seis minutos de juego. "Una vez que se complete el dossier, con la asistencia de los informes del árbitro y del delegado, el mismo se trasladará al Comité de Control y Disciplina de la UEFA para su estudio y posibles sanciones", anunció la UEFA en un comunicado, en el que fija el 28 de octubre como fecha para la audiencia del caso. Según explicó la UEFA, las sanciones que puede aplicar el Comité de Control y Disciplina figuran en el artículo 14 de su Reglamento Disciplinario 2008 y varían desde una amonestación o multa hasta la clausura del estadio o "la descalificación de las competiciones en curso y/o la exclusión para futuras competiciones". El encuentro, correspondiente al grupo C, se tenía que disputar en el estadio Luigi Ferraris de Génova pero empezó con media hora de retraso debido a los altercados protagonizados por los ultras serbios, que antes de llegar al campo lanzaron piedras y petardos contra las tiendas del centro de la ciudad y contra las fuerzas del orden. El árbitro escocés Craig Thomson decidió la suspensión del partido después de hablar con los capitanes de ambos equipos cuando se llevaban disputados seis minutos de juego y los aficionados visitantes arrojaron al campo otra bengala que pasó cerca del portero italiano Emiliano Viviano. Durante los incidentes, los medios de comunicación italianos afirmaron que los ultras lanzaron piedras contra el autobús en el que viajaba su selección y una de ellas alcanzó al portero serbio Vladimir Stojkovic, que no pudo disputar el encuentro. Según los primeros datos, la Policía italiana detuvo a una decena de hinchas serbios antes de entrar al campo. Ya dentro del estadio, los cerca 1.500 aficionados serbios que se trasladaron a Italia continuaron lanzando petardos y bengalas contra el público de Génova y, en algunos momentos, intentaron entrar en el césped o pasar al sector de los aficionados locales. Los serbios causaron también graves destrozos en el interior del estadio, arrancaron los asientos y destrozaron los baños del recinto. HUBO 17 DETENIDOS, ENTRE ELLOS EL JEFE DE LOS ULTRAS La Policía italiana arrestó a 17 ultras serbios, entre ellos el jefe de los facinerosos, durante los incidentes que se produjeron en Génova en ocasión del partido entre Italia y Serbia, valedero para la clasificación a la Eurocopa 2012. Los ultras serbios protagonizaron anoche una verdadera batalla campal antes de su entrada en el estadio Luigi Ferrari, que prosiguió también en el campo, con el lanzamiento de bengalas y petardos e intentos de entrar al césped. El comportamiento de los cerca 1.500 hinchas serbios provocó que el partido comenzase con más de media hora de retraso y tras iniciar fue suspendido por el árbitro cuando se llevaban jugados seis minutos, después de que una bengala pasó rozando el portero italiano, Emiliano Viviano. Pero la batalla continuó fuera del estadio tras la suspensión del encuentro hasta las dos de la madrugada local, cuando un centenar de hinchas se enfrentaron a las fuerzas del orden. La Policía comunicó hoy que los altercados se saldaron con 16 heridos leves, entre ellos dos carabineros (policía militar italiana) y 17 detenidos. Entre los arrestado se encuentra el ultra Ivan Bogdanov, de 30 años, el joven tatuado y cubierto con un pasamontañas que encaramado a la valla de contención incitaba a los ultras serbios para que continuasen arrojando objetos al campo. La foto de Bogdanov, jefe del llamado grupo ultra "Tigres de Arkán", que toma el nombre del conocido criminal de guerra durante el conflicto en la ex Yugoslavia, es hoy la imagen que recoge la prensa italiana para describir el caos que se vivió en Génova. Las fuerzas del orden encontraron a Bogdanov escondido en el capó delantero del autobús en el que tenían que volver a casa los aficionados serbios. Antes del inicio del encuentro, un grupo de ultras serbios lanzaron piedras y bengalas contra el autobús en el que viajaba su selección y uno de los petardos alcanzó al portero serbio y ex jugador del Getafe, Vladimir Stojkovic. El seleccionador italiano, Cesare Prandelli, explicó que antes de salir al campo ya se tuvo el presentimiento de que algo iba a pasar, cuando vio que Stojkovic se había refugiado en el vestuario de sus pupilos y "estaba muy asustado". La prensa italiana habla de que se evitó "otra Heysel", la tragedia del 29 de mayo de 1985 durante la final de la Copa de Europa en Bruselas, en Bélgica, en el que murieron 39 aficionados (34 italianos seguidores de la Juventus FC, dos belgas, dos franceses y un británico) a causa de una avalancha debido a la violencia protagonizada por los ultras del Liverpool. Otro de los temas de debate en Italia es cómo se dejó viajar a los aficionados serbios a Italia y, sobre todo, cómo se les permitió la entrada en el estadio con un verdadero arsenal de petardos y bengalas. Vía: EFE
|





